Todo me parece tan lejano ahora. Borroso entre los ojos hechos agua. Quiero pensar que nosoyyonosoyyonosoyyo y me aferro. Es tu maldita situación y todas esas cosas en contra que siempre estuvieron ahí, y que por un tiempo decidiste no ver para verme a mí. ¿Cómo decirte que me arrastras contigo? Que te llevo en la respiración y en las neuronas. Te quiero en la ventanitaruidosa y cuando te tengo, me dejas sin palabras, sin aliento y con la soledad brotándome en los poros. Ojalá encontrara cómo decirte todo lo que eres para mí...
ome
Friday, April 05, 2002
Thursday, April 04, 2002
Buscando archivos viejos encontré nuestra primera conversación. Supongo que suponía entonces que serías importante para mí y la guardé. Realmente intentaba hacerme la lista... y se nota. Tengo la impresión de que era más lista contigo entonces, al mero principio. Ahora me siento tan reducida, tan inútil para ti, tan impotente... y tan sin ti que no puedo más que hacerme agua, inutilmente como siempre. Ni siquiera te he tenido, no te tengo y ya me dueles hasta el tuétano.
Mamá me llamó al celular en medio de la comida del martes. Casi no lo hace a menos que tenga algo importante que decirme. "Tu veladora explotó". Hace un mes te pongo veladoras de San Judas Tadeo para el trabajo. No es manda. Son para iluminar el camino de la energía y concentrarla. Después del susto reunió los pedacitos y comprobó que aún había parafina en el fondo del vaso, y agua en el cenicero que la sostenía. Extraño.
Pensé que al fin los Olimpos se habían apiadado de ti, de nosotros... pero hoy que estás absolutamente fuera de mí, me dices que la única lucecita que había se desvaneció como la casa de Dorothy en el huracán. No sé qué más hacer. No sé qué más decirte. Hoy estoy absolutamente gris. Y me haces falta.
Wednesday, April 03, 2002
Ayer me dejaste casi febril. Colgué y corrí el baño a hacer mis deberes... y a hacerme cosquillas. Fueron tantas que tuve que lavar la toalla donde estaba sentada. No recuerdo un hombre que me haya excitado tanto sin siquiera tocarme. Que me haya hecho hacer estas cosas que no me creía capaz. Nadamás con tus palabras, con tu dulzura, contigo mismo. Nadamás con la ilusión de tenerte pronto de frente y hacerte realidad lo que te digo y que me hagas realidad lo que me cuentas y decirte lo que me guardo en el distante chat. ¿Cómo empezó la locura?
No llegas y pienso qué te pudo haber pasado. Igual fuiste a caminar por NY, igual fuiste al correo, igual estás dormido luego del maldito insomnio... pero no estás y me angustias. Igual te entró un ataque de "realidad" y vas a venir a decirme que no quieres más esta virtualidad angustiante. Y me da miedo. ¿Por qué no tomo el avión mañana? Porque voy a tu paso.
